Se trata de una propiedad realmente singular: una masía catalana del siglo XV con 28 hectáreas de terreno que combina historia, naturaleza y vistas al mar en uno de los rincones más bellos del Maresme. A tan solo 40 minutos de Barcelona y a 4 km de la costa, esta finca ofrece un estilo de vida privilegiado en un entorno de paz, privacidad y belleza natural, con un clima mediterráneo suave durante todo el año.
La finca, rodeada de bosques, zonas verdes protegidas y cuidados jardines, goza de espectaculares vistas panorámicas al mar. Es ideal tanto para convertirse en una gran residencia familiar como para proyectos exclusivos de hotel boutique, retiros de bienestar o espacios para eventos únicos.
La propiedad combina a la perfección el carácter histórico y el confort moderno. Sus habitaciones preservan el encanto de la época, con mobiliario antiguo y detalles originales, mientras que los espacios más amplios y luminosos ofrecen la comodidad necesaria para familias numerosas o estancias prolongadas. Su distribución versátil resulta perfecta para la vida multigeneracional o para recibir invitados con total estilo y privacidad.
La finca está compuesta por cinco edificaciones principales:
• Casa principal: 750 m² con 8 dormitorios, 5 baños y 1 aseo.
• Casa de servicio: 300 m² con 5 dormitorios y 2 baños.
• Casa de invitados: 150 m² con 5 dormitorios y 1 baño.
• Establos: 70 m².
• Capilla privada: 70 m².
Características adicionales:
• 28 hectáreas de terreno forestal y agrícola.
• Piscina con zona de solárium.
• Pista de tenis.
• Frontón.
• Casita de madera para niños.
Una propiedad con alma, historia y múltiples posibilidades, en un enclave único donde el mar y la montaña se encuentran para ofrecer la máxima calidad de vida.